¿Debe el padre morir?

patriarcado y feminidadTal y como yo lo observo el patriarcado no es bueno ni malo en sí. Es una tendencia mental, con su posterior recreación física, que ha tenido su importancia, su razón de ser durante un tiempo. Pero ese tiempo se está acabando, empieza a caducarse. Y es necesario dejar que lo marchito vuelva a la tierra, quizás para fertilizarla.

Desde mi sentir se trata de un proceso de evolución, de sanación. Un agradecer lo que fue para, con firmeza y dulzura, dar el siguiente paso. Saber hacer uso de la fuerza y de la rendición, aunar nuestros eternos polares y permitir que esta estructura social y energética cierre su etapa. Y no será solo en la deconstrucción externa, sino también poniéndole límites desde lo interior y desarrollando una mirada amorosa hacia ella. Dar tiempo y espacio al transmutar que nos libera.

El padre, en mi opinión, no debe morir. Pero sí su energía aislada de dominación, guerra y linealidad. La madre, ya sin resentimientos, viene al encuentro. Ellos quieren danzar, quieren encontrarse y fusionarse en un acto de amor que fecunde, geste y de a luz un ser humano y una sociedad más íntegra, más cerca del corazón.

Paula*

(Encontré esta bonita imagen sin autoría, si conoces de quien es te agradezco que me lo hagas saber y añado el nombre)