Mi historia

Paula Vives EntrenaComencé hace tiempo en este andar. Algunos de mis primeros recuerdos son cuando disfrutaba mirando el mar pacíficamente o al refugiarme en lecturas de San Juan de la Cruz y otros místicos en el recreo del cole. Con 14 años empecé un diario donde volcaba mis reflexiones sobre el mundo, la vida y mi experiencia en él y se puede decir que esta tendencia hacia la interiorización y la mirada que desea ir más allá han sido grandes compañeras.

Decidí estudiar magisterio con la idea clara de cambiar el mundo, pero no tardé en darme cuenta que dentro de esas estructuras a merced del sistema económico no iba a ser feliz ni podría realizarme.
Luego de vivir una temporada en Bélgica a los 20 años y pasar por un episodio personal muy complejo, sentí que mis raíces y las supuestas seguridades que hubiera encontrado dentro de mi familia y cultura granadina, se cortaron. Desde esta realidad me rendí a la experiencia de la entrega en confianza. No sin mucha dificultad para una tauro que tanto gusta de la protección y tranquilidad.

Y puede que fuera mi ascendente piscis el que hiciera que el yoga, el teatro y la poesía me dieran entonces abrazo y refugio. Fueron mi guía, mi sostén. Comencé así a encontrar observación y escucha sincera hacia quien iba resurgiendo después de la criba del terremoto. Y al mismo, voz y creaciones propias que reflejaban parte de quien era… o de quien empezaba a ser con unas melodías más auténticas.

En 2007 realicé una de mis primeras formaciones de yoga, a través de la escuela de Yoga Sivananda Vedanta, y desde ahí Barcelona, mi querida Barcelona, me acogió.
En estos primeros años seguí sumergiéndome en el mundo del Yoga y lo Artístico: combiné formaciones y experiencias profesionales de yoga para niños y gent gran, yoga nidra, anatomía para el yoga, danza, teatro, expresión corporal y movimiento, gestión del estrés, etc.
Encontré grandes fuentes de inspiración como Danilo Hernández, Neelam Olalla, Liz Lark, Narayani, la filosofía de la tradición de Satyananda y la de Swami Radha, en cuyo Ashram de Canadá tuve una vivencia muy especial como Karma Yoguini en el 2009.
Desde entonces he continuado profundizando en esta hermosa ciencia de vida, a día de hoy, inspirada por el marco del Yoga Terapéutico, en el que me especialicé y sigo en formación continua a través de Pranamanas Yoga.

A la par, he ido enlazando con uno de los ámbitos que junto con lo espiritual, más sentido tiene para mí: la Feminidad.
Me inicié de manera autodidacta a través de los libros de “Luna Roja” (Miranda Gray), “Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer” (de la Dra Christiane Northrup) y la intensa bibliografía de Casilda Rodrígañez entre otros.
Realizar con Sophia Style y Montse Catalá un taller y un residencial en el 2010 (sobre el ciclo menstrual, la conexión con el útero, rituales de feminidad, etc.) me animó a seguir profundizando y compartiendo  profesionalmente en esta línea a través de los Círculos de Mujeres. Fue también clave conocer a Maureen Murdock y su libro “Ser mujer, un viaje heroico” como impulso en la apuesta por la experiencia cotidiana de la “Feminidad consciente”.
Y así, no he dejado de beber de inspiradoras propuestas de la mano de poderosas mujeres como Jean Shinoda BolenMarianna, de Arboleda de Gaia, Myriam Peña, de Escuela de Mujeres), La Negra, Yumma Mudra y Miranda Gray con la que me inicié como Moon Mother.
Actualmente el camino me lleva hacia la integración del femenino y el masculino, reconociendo la danza armónica y gozosa que puede darse entre ambos. Lo hago desde la inspiración y maestría de Luchy López, siendo organizadora de sus encuentros en Barcelona, así como coordinadora de su proyecto “A Corazón abierto”.

En el campo de la Maternidad me formé en el 2010 como Doula (con Michel Odent, Liliana Lammers, Rosa Jové y Adolfo Gómez-Papí entre otros). Paralelamente realicé el curso de Lactancia Materna.
Me especialicé con Tere Puig en Yoga para el embarazo y Yoga para mamás y bebésen cuyo equipo trabajo actualmente como profesora y docente en el centro Happy Yoga.

A través de estas vivencias comparto día a día, desde hace casi diez años, lo que voy integrando y disfrutando dentro de un marco acogedor y flexible que llamo “Yoga y Feminidad”.

Y aunque como a Mafalda, soy de las que “le duele el mundo”, puedo sentir a la vez una gran pasión y admiración por la experiencia de estar viv@s, con todas sus luces y sombras. Siento que es infinita la fuente de conocimientos que hay dentro de nosotr@s y hermosas las danzas que nos regala la Vida cuando, en confianza, nos abrimos a ella.
Un gusto experimentar y un gusto compartir.

Namasté. Ahó!!